martes, 9 de marzo de 2010

FLOR ASESINA


La flor se fue. Me dejó la sangre chorreando tristeza.
La vi volar sobre mi cabeza con su risa y sus juegos eróticos.
Corrió el líquido libidinoso.
Sus OjOs discretos y mentirosos.

Esa flor asesina es la culpable de mi decadencia perpetua,
como si estuviera en un cementerio-show me disfrazo de payaso de segunda mano.
Y he sido violado en pesadillas.

Se apaga el fuego que corría por mis gruesas venas,
es ese mismo fuego el que quemo mis manos frías.

Ahora espero recostado en este hotel barato de villa campesina.
Como otros por ahí, he sido tentado por el desastre.
Veo mujeres como rosas que nos presentan las espinas.
La flor asesina se colgó.

Se oyen disturbios a lo lejos, crece todo entre culebras que reclaman un orgasmo.
Aparece un perfecto desconocido con mi querida Flor Asesina.
Ahora creo que te quiero tanto que te odio.